jueves, 19 de marzo de 2015

RETIRO DE CUARESMA 2.015



Esta Locura de querer amarte cuando más lo necesitas.

“Francisco, todo pasa. Todo es vanidad de vanidades. Sólo hay una cosa que dura para siempre, y ésa es Dios. Sólo Dios permanece, sólo por Dios merece la pena vivir y morir”. El Suicidio de San Francisco, Santiago Martín.

En este Retiro de Cuaresma, trabajé porqué merece la pena todo lo que nos va ocurriendo en la realidad diaria. A veces el: “¿por qué Dios mío?”  Llega a estar más presente que “Buenas Noches, gracias por un día más”. Este es el primer tiempo de preparación en el que conforme avanzo me doy cuenta de que es cierto que Murió por mí, por ti, por un nosotros y la forma en la que lo hizo. Un camino basado en el dolor pero a diferencia de mi dolor diario, leo e intento vivir por momentos de cerca que el dolor de Jesús fue un dolor desde la esperanza, la aceptación, el agradecimiento, EL AMOR Y LA PALABRA.

Dividimos en estos días las distintas formas de sufrir, las diferentes dimensiones en el sufrimiento y mi conclusión es la positividad. Cada puesta en común llevó a una exigencia humana que hacía sentir que cada tres pasos una pisada es torcida; nosotros nos equivocamos y además somos muy críticos cuando caemos en ese error. Y me parece justo exigirnos pues tenemos que mirar al prójimo y saber decirle que lo amamos pero me parece necesario torcer en la pisada. Ahora que más que nunca me siento amada por Dios puedo vivir con la certeza de que no quiere un hijo perfecto que no caiga sino un hermano que sepa ayudar a otro para levantarse y que como hijo, trabaje, camine y ame con gratitud. Tenemos que caer porque como se dice es ley de vida, y en la caída ver a Dios con nosotros, a nuestro lado, con su mano extendida para seguir, con su Palabra curativa y su aliento renovador.  
A mi edad es cierto que me pregunté muchas veces porqué existe el dolor, hablo tanto del espiritual como humano, y ahora me digo después de estos días:

“-¿Cómo conseguiste aprender a patinar?
*Cayendo.
-¿Cómo has aprendido a tener constancia entre otras cosas de que Dios siempre permanece?
*Cuando dudé, me perdonó y continuó a mi lado.”

Y hoy le digo que gracias por estar, por permanecer, por hacerse ver, sentir en cada día de mi vida, en cada alegría y cada sufrimiento. Y nunca es un día cualquiera al lado de Él, a veces es porque un niño de dos años te mira y se ríe, otras porque ayudaste a quien más lo necesitó y días como hoy porque en la dificultad de un Lunes, en la exigencia de este mundo de tener que tener ganas de seis días más consecutivos obedeciendo lo que creamos nosotros, yo puedo decir que me comí el Lunes como el que se come un plato de lentejas un Sábado, porque Resucitará por mí, porque hizo su vida por mí y  estos día me abrazo en manos de vosotras, Hermanas pobres, en esos muros ardientes de paz, amor, gratuidad y trabajo.

 “Pues donde hay unidad allí está Dios y no debemos olvidar que lo que nos une es más importante que lo que nos separa” y para mí estas palabras que hace unos días leí en el libro que menciono arriba, están escritas en los cimientos del hogar que nos ofrecisteis, hogar más que nunca dulce hogar.  
Gracias Dios mío por hacerme ver que soy una florecilla más del campo  que vive de ti, aprende contigo y cuando cae, florece con más pétalos.
                                                                                  Trinidad Cabeza Artero

                                                                                              Lópera

ENCUENTRO DE ORACIÓN Y TRABAJO